Pedir una hipoteca hoy en día es algo muy común: son muchas las personas que se dirigen a las colas del banco en busca de la financiación que les permita adquirir un inmueble.
Lo más normal es que la persona que solicita una hipoteca la necesita para comprarse una primera vivienda o una segunda residencia.
Sin embargo, hay otra opción: adquirir casas como inversión. Con esta opción en auge, son cada vez más las personas que se plantean pedir una hipoteca para invertir en el mercado inmobiliario.
Si estás pensando en hacerlo, sigue leyendo: ¡aquí te damos todas las claves!
¿Qué significa pedir una hipoteca para invertir?
Pedir una hipoteca para invertir no es más que lo que hemos explicado: pedir al banco un préstamo para comprar una vivienda o inmueble con la finalidad de utilizarlo, no como tu vivienda (principal o secundaria) sino de sacarle un rendimiento posteriormente.
Este rendimiento puede proceder, por ejemplo, de alquilar esa vivienda obteniendo a cambio una renta.
Pros y contras de hipotecarse para invertir
La finalidad con la que compras una vivienda influye en las condiciones que te ofrecerán las entidades bancarias. Cuando pides una hipoteca para invertir en inmuebles, en general, las condiciones serán menos ventajosas:
- El porcentaje de financiación, es decir, el porcentaje del precio de la vivienda que el banco te financiará como máximo, será entre un 60 y un 70% del valor de compraventa (este porcentaje puede llegar a ser hasta el 80% para compra de primera vivienda).
- El plazo de amortización o de devolución del préstamo será más corto y los intereses podrían ser más altos: como tu intención es invertir, la posibilidad de que vendas la casa en poco tiempo es mayor, por lo que el banco puede pedirte un interés más alto o un plazo de devolución más corto (25 años como máximo).
- El banco también puede pedirte mayores comisiones por amortización anticipada. Como compras para invertir, se supone que la vivienda te va a generar ingresos: por tanto, lo normal es que pagues la hipoteca antes de que finalice el plazo, y la entidad querrá beneficiarse imponiéndote una comisión mayor.
Pero hipotecarse para invertir presenta también algunas ventajas. La principal es que es mucho más fácil alquilar una casa que venderla, y si consigues alquilar, te aseguras un ingreso estable.
Dudas más comunes
Ahora contestaremos algunas preguntas frecuentes sobre las hipotecas para invertir.
¿Tiene sentido hipotecarse para invertir en bolsa?
Pedir una hipoteca para invertir en bolsa es una operación financiera de alto riesgo. No deberías planteártelo salvo en casos muy concretos y si cumples estos requisitos:
- Eres un inversor muy experimentado.
- Tu situación financiera te permite asumir las posibles pérdidas.
- Tu deuda financiera total no supera el 20% de tu liquidez.
- Consigues una hipoteca con un tipo de interés bajo (5% o menos).
- Puedes asumir el pago de la cuota con tus ingresos.
- El mercado está dando buena rentabilidad.
- Puedes devolver la hipoteca sin problemas incluso aunque tu inversión en bolsa fracase.
¿Es mejor reducir la hipoteca o invertir para generar renta?
La respuesta a esta pregunta depende de la situación del mercado y de la economía, así como de las condiciones concretas de tu hipoteca.
En general, es mejor invertir tus ahorros en productos financieros cuando la rentabilidad que obtendrías sea mayor a los intereses que te ahorrarías por amortizar hipoteca en ese mismo período de tiempo.
Si tu hipoteca es a tipo fijo, ya sabes qué intereses vas a pagar hasta el final del préstamo. Si es a tipo variable (lo más común en España), los intereses irán cambiando en función de la evolución del euríbor. Cuanto más alto esté, más intereses pagarás.
Ahora bien, cuando los tipos de interés actuales están altos también puedes conseguir más rentabilidad por tu dinero.
¿Cuáles son los riesgos de hipotecar la casa para invertir?
Hipotecar tu casa es una solución rápida para conseguir liquidez. Sin embargo, debes tener en cuenta que corres el riesgo de perderla si en algún momento no puedes hacer frente al pago de las cuotas mensuales.
En este caso, el banco podría embargarte tu casa e incluso otras propiedades hasta alcanzar el importe de la deuda pendiente de pago.
Lo más prudente es que hacer tus cálculos para que la cuota mensual no supere el 35% tu sueldo.
Lo mismo sucede a la hora de hipotecarse para invertir en un negocio: si eres emprendedor, hipotecar tu casa te puede parecer una buena idea para conseguir la liquidez que necesitas para lanzar tu negocio.
Y esto es algo obvio pero, si el negocio no va bien, deberás seguir haciendo frente al préstamo, y si dejas de pagar podrías perder tu casa.
¿Puedo refinanciar una hipoteca para invertir?
Refinanciar la hipoteca significa cambiar las condiciones actuales de tu préstamo hipotecario.
Los motivos que te pueden llevar a querer refinanciar pueden, por ejemplo, ser obtener un interés más bajo, cambiar el tipo de interés (de variable a fijo o viceversa), ampliar el capital o el plazo.
En concreto, si te estás planteando refinanciar tu hipoteca para invertir significa que estás buscando ampliar el capital, y que quieres liquidez para poder invertir ese dinero extra en otros productos.
Existen diversas formas de refinanciar una hipoteca (la novación, la subrogación, o la firma de una nueva hipoteca).
En todo caso, lo que debes tener en cuenta es que, al ampliar el capital que pides al banco que te preste, estás aumentando el importe total de tu deuda, y puede que, como consecuencia, también el plazo o el importe las cuotas mensuales.
Como venimos diciendo, es una deuda mayor, y tendrás que estar seguro de que puedes asumirla.
¿Cuáles son las mejores hipotecas para invertir?
Entidades como Openbank, Sabadell, Bankinter o MyInvestor son algunas de las que ahora mismo ofrecen las condiciones más interesantes a quienes andan buscando una hipoteca para invertir.
Lo que te recomendamos es que consultes las condiciones concretas de cada una para ver cuál es la que más te conviene y la que mejor se adapta a tu caso.
