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Hipotecas senior: ¿en qué consisten?

Hipoteca Senior Opciones

Como seguramente ya sabes, una hipoteca no es más que un contrato por el que un banco te presta dinero para comprarte una vivienda o un local.

Lo más habitual es que las hipotecas las pidan personas más jóvenes que se quieren independizar o parejas que empiezan a convivir. Sin embargo, también existen las hipotecas senior: hipotecas que se conceden a personas de la tercera edad.

Estas hipotecas suelen tener unas condiciones algo diferentes a las habituales. A continuación, te damos todos los detalles.

¿Qué es una hipoteca senior?

Las hipotecas senior son un producto financiero específico para mayores de 65 años. Pero sabemos que las hipotecas normalmente tienen unos plazos de devolución de muchos años. ¿Por qué va a querer hipotecarse una persona que ya ha alcanzado la edad de la jubilación?

Un posible motivo es querer mudarse, una vez jubilado, a una región o localidad diferente, comprando una vivienda en dicha localidad.

Otra razón puede ser que la persona haya ido ahorrando a lo largo de los años una cantidad con el fin de destinarla a la compra de una vivienda nueva. Cuando llega a la edad de la jubilación, esta persona pide un préstamo hipotecario por la cantidad que no tiene ahorrada y para la que, por tanto, necesita financiación.

También puede suceder que, en el momento de la jubilación, alguien que vivía en un piso, quiera mudarse a un chalet o una casa más grande, o que quiera regresar a su lugar de nacimiento.

Otra causa común es dejar la vivienda a uno de sus hijos y comprar una nueva que se adapte más a su gusto y necesidades actuales.

¿Cómo funciona?

El funcionamiento de estas hipotecas es similar al de las hipotecas convencionales, pero cuentan con una serie de ventajas que es bueno que conozcas:

  • Solvencia garantizada: las personas jubiladas cobran una pensión mensual del Estado, lo que significa que el banco tiene garantías de que todos los meses recibirán ingresos con los que podrán afrontar el pago de la cuota mensual de la hipoteca.
  • Propiedades: no es raro que una persona jubilada ya disponga de al menos una vivienda en propiedad, que se puede utilizar como aval.
  • Aval de personas jóvenes: si la persona que solicita la hipoteca senior tiene hijos con un trabajo y salario estables, estos hijos pueden ser sus avalistas. Además, las entidades financieras valoran bien que los avalistas sean personas jóvenes porque tienen, a priori, más años de vida por delante para afrontar los pagos si fuera necesario.

Queremos destacar que una hipoteca senior no es lo mismo que una hipoteca inversa: en las hipotecas inversas, la persona recibe una renta vitalicia y, a cambio, ofrece su vivienda como garantía, conservando su titularidad.

Las hipotecas inversas son préstamos que se piden con el fin de complementar la pensión de jubilación. Si la persona fallece, la deuda deberá ser abonada por los herederos, o perderán la propiedad de la vivienda.

Estos préstamos son a menudo motivo de opiniones encontradas respecto a las hipotecas para personas mayores, debido a la confusión frecuente entre ambos productos.

La legislación regula específicamente la hipoteca inversa, dado que tiene una casuística muy especial: es el único tipo de hipoteca en el que la deuda no va disminuyendo, sino aumentando, por lo que, con el paso del tiempo, el prestatario puede acabar debiendo al banco más dinero de lo que obtendría poniendo en venta la vivienda hipotecada.

¿Cuáles son los requisitos para las hipotecas senior?

Además de tener al menos 65 años, los bancos suelen exigir que la persona que solicita una hipoteca senior tenga avalistas más jóvenes (que pueden ser sus hijos u otras personas). Los avalistas deberán acreditar su solvencia económica presentando los documentos que requiera la entidad.

Dudas sobre estas hipotecas

Ahora contestaremos a algunas preguntas frecuentes sobre las hipotecas senior.

¿Cuáles son los aspectos negativos de las hipotecas senior?

La principal desventaja de estas hipotecas senior es que sus condiciones son más duras que las de las hipotecas convencionales.

Para empezar, el plazo de amortización suele ser menor: en otras palabras, el prestatario tiene menos tiempo para devolver el préstamo al banco. Esto es lógico, ya que, a priori, las personas mayores de 65 tienen menos años por delante que las personas más jóvenes, y mayor riesgo de sufrir enfermedades o fallecer si el plazo se alargara mucho.

Según el Colegio Oficial de Agentes de la Propiedad Industrial, las entidades financieras no suelen conceder préstamos hipotecarios en los que la suma de la edad del solicitante más el plazo de duración del crédito supere 75. En la práctica, esto significa que, si tienes 65 años, tendrás un plazo máximo de amortización de 10 años.

Por otro lado, el porcentaje del valor de la vivienda a comprar que el banco acepta financiar no suele ser mayor al 40-50% del precio total de la vivienda. Para personas más jóvenes, este porcentaje puede llegar a ser hasta un 80%.

El comprador deberá disponer de liquidez para aportar el importe restante, que no financia el banco.

¿A qué edad se puede solicitar?

Si tienes al menos 65 años, ya puedes pedir una hipoteca senior.

¿Es compatible la hipoteca senior con el alquiler?

Si has financiado la compra de una vivienda con una hipoteca senior, puedes alquilarla, ya que la vivienda es tuya.

¿Qué bancos las ofrecen?

Si buscas ejemplos de hipotecas senior, lo mejor es que te dirijas a las principales cajas y bancos para conocer cuál es la edad límite que establecen para conceder hipotecas, y en caso de que las concedan a mayores de 65, comparar sus condiciones.

Frecuentemente, la hipoteca senior no se presenta como un producto financiero cerrado (al contrario que la hipoteca inversa, que sí suele tener unas condiciones preestablecidas).

¿Qué sucede con los herederos en el caso de una hipoteca senior?

Cuando el titular del préstamo hipotecario fallece, los herederos heredan tanto las propiedades como las deudas del fallecido: por tanto, si quedan cuotas pendientes de pagar de una hipoteca senior, los herederos deberán hacerse cargo de ellas si quieren conservar la propiedad de la vivienda.

Conclusión

A diferencia de las hipotecas tradicionales, estas se diseñan considerando la etapa de vida en que se encuentra el solicitante, enfocándose en su seguridad financiera y la posibilidad de disfrutar de un hogar ajustado a sus deseos y necesidades actuales.

No obstante, desde Hipotecas100 sabemos que hay algunas incertidumbres: menores plazos de amortización y la necesidad de avalistas pueden verse como barreras. Por ello, contar con los servicios de nuestro asesor hipotecario es imprescindible. Si te preocupa cómo afectará una hipoteca a tu futuro financiero y al legado que dejarás, podemos guiarte a través del proceso.