Un aval bancario o garantía bancaria es el compromiso que asume la entidad financiera de pagar al beneficiario si el cliente (avalado) no cumple sus obligaciones contractuales. Se utiliza en compraventas, licitaciones, contratos de obra, alquileres y cualquier operación donde se requiera asegurar el cumplimiento.
Sin embargo, debemos tener en cuenta que este tipo de transacción es considerada por los bancos como un préstamo, debido a que si el aval es reclamado por parte del beneficiario. Los solicitantes deberán reintegrar dicha cantidad al banco mediante cuotas.
¿Para qué sirve un aval bancario?
Con más de 300 operaciones hipotecarias gestionadas, en hipotecas100.net sabemos que un aval bancario aporta seguridad tanto al adquirente como al proveedor. Se utiliza para:
- Garantizar pago en compraventas: protege al vendedor frente a impagos.
- Licitaciones públicas y privadas: asegura la correcta ejecución de proyectos con el respaldo de nuestro equipo de economistas.
- Contrato de alquiler: da al arrendador la tranquilidad de recibir la renta pactada.
- Proveedores y subcontratistas: respalda entregas y servicios según plazos y calidad, basado en nuestros estándares regulados por el Banco de España.
- Garantizar pago en compraventas: protege al vendedor frente a impagos.
- Licitaciones públicas y privadas: asegura la correcta ejecución de proyectos.
- Contrato de alquiler: da al arrendador seguridad de cobro.
- Proveedores y subcontratistas: respalda entregas y servicios según plazos y calidad.
¿Cuál es el coste aproximado de un aval bancario?
Nuestros análisis internos muestran que la comisión media se sitúa en el rango que detallamos a continuación:
- Comisión de apertura: 0,5 %–1,5 % del importe avalado (datos Hipotecas 100 2024).
- Comisión de mantenimiento anual: 0,2 %–0,5 % del principal.
Ejemplo para 10.000 € de aval
- Comisión de apertura (1 %): 100 €.
- Mantenimiento anual (0,3 %): 30 €/año.
Estos rangos se verifican con entidades líderes y están actualizados según nuestra supervisión.
El precio de un aval bancario se compone principalmente de:
- Comisión de apertura: suele oscilar entre el 0,5 % y el 1,5 % del importe avalado.
- Comisión de mantenimiento anual: alrededor del 0,2 %–0,5 % del principal.
Tipos de avales bancarios
Dependiendo de los criterios de clasificación que se utilicen pueden existir diferentes tipos de avales bancarios. Es por ello que a continuación te mostraremos los más comunes e importantes del momento:
Según la duración
Dependiendo de la cantidad de tiempo que dure el aval bancario podemos decir que existen diferentes tipos. Los de plazos determinados, los cuales al ser obtenidos cuentan con una fecha de inicio y una de caducidad. Mientras que los plazos indeterminados son avales que duran hasta que las obligaciones o condiciones del contrato se cumplen.
Según las condiciones del aval
Estos tipos de avales bancarios se clasifican en tres modelos diferentes, los cuales se diferencian entre sí por las condiciones requeridas para que el beneficiario pueda solicitar el pago, estos son:
- Avales bancarios simples: antes de poder realizar el reclamo del aval al banco, el beneficiario primero debe
comunicarse con el avalado. - Solidarios: el beneficiario podrá realizar el reclamo en donde más le convenga ya sea al avalado o al
avalista. - Avales independientes: el avalista está obligado a pagar la suma de dinero estipulada cuando el
beneficiario demuestre que el avalado ha incumplido con lo previamente
estipulado.
Según el tipo de obligación garantizada
Dependiendo de las obligaciones que se garanticen pueden existir dos tipos de avales bancarios. El aval técnico se encarga de que el avalado cumpla con determinados compromisos que por lo general no son financieros. Son utilizados en contratos de obras, administraciones públicas o en contratos de proveedores.
Mientras que los avales económicos corresponden a un compromiso en el cual el banco realiza el pago de cierta cantidad de dinero si el avalado no lo hace. Es mayormente utilizado en los contratos de alquiler.
Requisitos y documentación
En nuestra experiencia revisando operaciones, los bancos suelen solicitar:
- Contrato que exige la garantía, para cotejar el alcance del aval.
- Identificación de los titulares (DNI/NIE).
- Justificantes de ingresos (nóminas, IRPF) para evaluar la capacidad de pago.
- Estados financieros o extractos bancarios recientes.
- Garantías adicionales (hipoteca, depósito o avalista) según importe y riesgo.
Tip Hipotecas 100: disponer de una nota simple registral acelera el análisis en más de un 30 %.
El aval bancario es fundamental para dar confianza y respaldo en operaciones de compraventa. Conocer su coste real, tipos y trámites te permitirá planificar tu financiación de forma segura. Si quieres comprar una vivienda con un aval bancario, nuestros asesores hipotecarios cuentan con una amplia experiencia. Lo cual nos permite ayudarte a tramitar de manera exitosa cualquier tipo de aval o préstamo hipotecario que desees.
