Firmar una hipoteca ya da vértigo. Pero si encima te dicen que pagarás menos intereses solo si contratas seguros, planes y tarjetas con el banco, es normal que te entren dudas. ¿Y si te suben el precio del seguro? ¿Y si cambias de trabajo y ya no puedes domiciliar la nómina?
En este artículo te contamos qué es realmente una hipoteca bonificada, sus riesgos más escondidos, ejemplos que no te explican en la oficina y cómo saber si te conviene o no.
¿Qué es una hipoteca bonificada?
Una hipoteca bonificada es un tipo de préstamo hipotecario en el que el banco reduce el tipo de interés a cambio de que el cliente contrate ciertos productos adicionales, como el seguro de vida o de hogar, o domiciliar tu nómina.
Lo interesante de una hipoteca bonificada está en pagar menos intereses, pero implica una vinculación con el banco a medio o largo plazo. Si en algún momento dejas de cumplir las condiciones pactadas, el banco retira la bonificación y aumenta el interés.
Hipoteca fija bonificada vs. hipoteca variable bonificada
Dentro de los tipos de hipoteca bonificada, existen dos grandes: la hipoteca fija bonificada y la hipoteca variable bonificada. Ambas ofrecen descuentos en el tipo de interés si contratas productos vinculados con el banco, pero la forma en que se comportan a lo largo del tiempo es muy distinta.
Hipoteca fija bonificada
Una hipoteca fija bonificada mantiene siempre el mismo tipo de interés durante toda la vida del préstamo. La bonificación se aplica sobre ese interés fijo, por lo que sabrás desde el principio cuánto vas a pagar cada mes, sin sorpresas.
Sin embargo, para mantener la bonificación, tendrás que cumplir de forma constante con todos los requisitos del banco (seguros, tarjetas, etc.). Si incumples alguno, el interés fijo se mantiene, pero pierdes el descuento.
Hipoteca variable bonificada
En cambio, una hipoteca variable bonificada aplica un interés compuesto por un diferencial más un índice de referencia (normalmente el Euríbor). La bonificación reduce ese diferencial, por lo que el interés es más bajo mientras cumplas las condiciones impuestas.
Este tipo de hipoteca es muy interesante en los primeros años si la evolución del Euríbor está baja, pero también es más impredecible, y si los tipos suben, tu cuota aumentará. Y si además pierdes las bonificaciones, el coste mensual se dispara.
¿Son legales?
Sí, las hipotecas bonificadas son legales en España y están reguladas dentro del marco general de la contratación hipotecaria. No suponen una práctica fraudulenta ni abusiva por sí mismas, siempre que el banco informe con claridad de las condiciones, las bonificaciones aplicadas y las consecuencias de no cumplir los requisitos.
Una hipoteca bonificada implica que se reduce el tipo de interés si el cliente acepta contratar ciertos productos con el banco. Eso sí, las hipotecas bonificadas deben reflejarse con transparencia en la FIPRE y en la escritura, y no pueden incluir cláusulas que te obliguen a contratar servicios innecesarios.
Cómo saber si una hipoteca bonificada te conviene
Cuando te ofrecen una hipoteca bonificada, no te fijes solo en el tipo de interés, ya que hay muchos detalles que casi nadie analiza y son lo que marca la diferencia. Uno de ellos es asumir que “ya que iba a contratar un seguro igualmente”, no hay pérdida. Pero el precio y las condiciones del seguro del banco suelen ser más caras y menos personalizables que si los contratas por libre.
Ejemplo: El banco te da un 0,5% de bonificación si contratas un seguro de vida con ellos. Lo que no te cuentan es que ese seguro podría costarte 300€ al año, mientras que uno similar en una aseguradora externa cuesta 100€. En 20 años, has pagado 4.000€ de más solo por mantener el interés bonificado.
También ten en cuenta si podrás mantener ese interés bonificado durante años. Si cambias de trabajo y ya no puedes domiciliar la nómina, pierdes todas las bonificaciones, no solo una parte. Esto está en letra pequeña las hipotecas bonificadas, y muchas veces te aplican el interés sin bonificar meses después, sin avisarte y con efecto retroactivo.
Por último, además de comparar hipotecas bonificadas, hazlo también con hipotecas sin entrada o préstamos sin bonificación de bancos más baratos. A veces, lo que parece un descuento en el papel sale más caro en la práctica, por todo lo que estás obligado a mantener. No firmes sin antes revisar una simulación hipotecaria con y sin productos vinculados. Si no sabes hacerla tú, busca un asesor hipotecario, ya que una buena revisión hipotecaria te ahorrará miles de euros.
Te ayudamos a elegir la hipoteca que de verdad te conviene
Las hipotecas bonificadas no son ni buenas ni malas por sí mismas, son una jugada del banco para atarte a largo plazo, disfrazada de ahorro. El problema es que muchas personas las aceptan sin entender que su vida cambiará antes de que termine la hipoteca. Cambiarás de trabajo, tendrás hijos, montarás un negocio o querrás cambiar de seguro. ¿Y qué pasa entonces?
Por eso, si no vas a revisar tu situación cada año con lupa, es muy probable que una hipoteca sin bonificación, aunque con un interés algo más alto, te acabe saliendo más rentable y te dé menos dolores de cabeza.
¿Estás pensando en contratar una hipoteca? En Hipotecas100 te ayudamos a comparar opciones, calcular el coste total incluyendo bonificaciones y tomar una decisión con la cabeza, no con el gancho del interés más bajo. Escríbenos y te asesoramos sin letra pequeña.
