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Qué pasa si pierdo el trabajo entre la aprobación y la firma de la hipoteca

perder el trabajo antes de la firma

Si pierdes el trabajo entre la aprobación de la hipoteca y la firma en notaría, el banco puede retirar la operación. La aprobación no es un cheque en blanco: la entidad valida tu solvencia el día que estudia el expediente, pero vuelve a comprobarla justo antes de escriturar (nómina reciente, vida laboral y CIRBE). Si en ese momento ya no tienes ingresos, la oferta decae en la mayoría de los casos, aunque hayas recibido la FEIN.

Ahora bien, retirar no significa siempre perder la vivienda. Según nuestra experiencia tramitando 3.072 expedientes, hay margen real de maniobra si actúas rápido: reconducir la operación con un segundo titular, retrasar la firma, renegociar el importe o llevar el expediente a otra entidad con criterios distintos. Lo que casi nunca funciona es callarse y cruzar los dedos. A continuación te explicamos, paso a paso, qué ocurre y qué puedes hacer.

Por qué el banco vuelve a mirar tu situación antes de firmar

Existe una idea muy extendida y errónea de que, una vez aprobada la hipoteca, el proceso ya es automático. No lo es. Entre el sí del banco y la escritura pública suelen pasar entre tres y seis semanas, y ese hueco es precisamente el que la entidad utiliza para confirmar que nada ha cambiado.

En la práctica, antes de dar fecha de notaría el banco:

  • Pide la última nómina (a veces las dos últimas) y comprueba que sigues de alta.
  • Descarga tu informe de vida laboral actualizado.
  • Consulta la CIRBE del Banco de España para ver si has asumido nueva deuda.
  • Revisa movimientos recientes de la cuenta donde se domicilia la nómina.

Esa revisión no es un capricho. El artículo 11 de la Ley 5/2019, reguladora de los contratos de crédito inmobiliario, obliga a las entidades a evaluar en profundidad la solvencia del prestatario y les prohíbe conceder el préstamo si esa evaluación resulta desfavorable. Dicho de otro modo: aunque el banco quisiera hacer la vista gorda, la norma no se lo permite.

¿Puede el banco echarse atrás si ya me dio la FEIN?

Aquí conviene distinguir tres documentos que muchos compradores confunden.

Aprobación en firme, FEIN y escritura no son lo mismo

La aprobación en firme es una decisión interna de riesgos. Te comunica que la operación encaja, pero no genera obligación contractual frente a ti.

La FEIN (Ficha Europea de Información Normalizada) sí es una oferta vinculante: el banco queda atado a esas condiciones durante el plazo de validez que figure en el documento, y como mínimo debe respetarse el periodo de reflexión de diez días naturales que impone la Ley 5/2019. Ese carácter vinculante afecta a las condiciones económicas (tipo, plazo, comisiones), no a la permanencia de tus circunstancias personales. Si tu solvencia se desmorona, desaparece la base sobre la que se calculó esa oferta.

La escritura es el único momento en el que el préstamo existe de verdad. Hasta que no firmas ante notario, no hay hipoteca.

Qué dice la letra pequeña

Prácticamente todas las FEIN incorporan una cláusula que condiciona la oferta a que se mantengan las circunstancias económicas y laborales declaradas. Es un condicionante habitual y perfectamente válido. Por eso, cuando un cliente nos pregunta si puede el banco retirar una hipoteca ya concedida, la respuesta honesta es sí: mientras no haya escritura, la entidad puede revocar la operación si la evaluación de solvencia deja de ser positiva.

El notario también pregunta

En el acta notarial previa obligatoria y gratuita, que se firma como mínimo un día antes de la escritura el notario verifica que has recibido la documentación, que entiendes lo que firmas y que la información sigue siendo veraz. No es un trámite decorativo: es un filtro más.

⚠️ ¿Tengo obligación de avisar al banco?

Sí. Y más allá de la obligación, es que ocultarlo casi nunca sale bien.

El banco va a pedir una nómina reciente. Si no la tienes, la operación se cae sola. Y si consiguieras firmar aportando información que ya sabías falsa, estarías dando pie a que la entidad alegue dolo y solicite la nulidad o el vencimiento anticipado del préstamo. Cambias un problema serio por uno mucho peor.

Nuestra recomendación, después de 8 años en el mercado hipotecario español, es la contraria: comunicarlo antes de que el banco lo descubra. Un cliente que llama para explicar su situación y llega con una alternativa encima de la mesa conserva credibilidad. Uno al que pillan, no. Cuando el expediente lo gestiona un asesor hipotecario que conoce al analista de riesgos, esa conversación se puede plantear en términos de solución y no de excusa.

No todas las pérdidas de empleo pesan igual

En nuestro día a día vemos que los bancos no reaccionan igual ante todos los escenarios. Esta es la lectura que hacen las entidades, según lo que hemos observado en los 7.680 estudios que hemos realizado:

SituaciónCómo la lee el bancoMargen de maniobra
Despido improcedente con indemnización y paro contributivoInterrupción de ingresos, pero con colchónMedio
Fin de contrato temporal previstoMalo: evidencia inestabilidadBajo
Baja voluntaria sin nuevo empleoMuy malo: decisión propiaMuy bajo
ERE o ERTE en empresa solventeDepende del tipo y la duraciónMedio
Cambio de empresa con contrato indefinido ya firmadoAceptable si hay continuidad en el sectorAlto
Nuevo empleo aún en periodo de pruebaPrudencia: muchos bancos esperan a que se supereMedio-bajo
Pérdida de empleo del segundo titular (el de menos ingresos)Recalculan ratio de endeudamientoMedio-alto
Autónomo que pierde su cliente principalDifícil de acreditar, se valora con la rentaBajo

La conclusión es clara: importa menos el hecho de quedarte sin trabajo que la historia que puedas contar después. Un profesional que sale de una empresa el martes y entra en otra el lunes siguiente, en el mismo sector y con contrato indefinido, tiene muchas opciones de firmar. Otro que se queda sin actividad y sin fecha de reincorporación, no.

Un apunte: en las operaciones de hipoteca sin entrada o de financiación al 100%, el banco asume más riesgo y, por tanto, el listón de solvencia es más alto. Cualquier cambio laboral se nota mucho más que en una operación al 70%.

Qué hacer si te quedas sin trabajo antes de firmar

Estos son los movimientos que funcionan, ordenados por eficacia real:

1. Ganar tiempo con el vendedor. Antes que nada, habla con la parte vendedora y solicita una prórroga del contrato de arras. Un mes extra puede ser suficiente para incorporarte a un nuevo empleo y salvar la operación. Sorprendentemente, muchos vendedores aceptan: encontrar otro comprador también les cuesta tiempo y dinero.

2. Incorporar un segundo titular o un avalista. Es la solución que más veces nos ha permitido reconducir el expediente. Un progenitor, una pareja o un hermano con ingresos estables recompone la ratio de endeudamiento. Ojo, no es gratis en términos de responsabilidad: quien avala responde con su patrimonio presente y futuro.

3. Bajar el importe solicitado. Si puedes aportar más ahorro y reducir el LTV, el riesgo del banco cae. Pasar de una operación al 100% a una hipoteca del 90% cambia por completo la conversación con el departamento de riesgos.

4. Buscar otra entidad. No todos los bancos aplican los mismos criterios ni el mismo apetito de riesgo en cada momento. Aquí es donde se nota tener acceso a un comparador de hipotecas profesional: mientras tú tienes una puerta, nosotros llamamos a veinte. En Hipotecas 100 trabajamos con más de una veintena de entidades y sabemos cuáles están, en cada trimestre, aceptando perfiles con menos antigüedad laboral.

5. Documentar el nuevo empleo cuanto antes. Contrato firmado, carta de la nueva empresa, primera nómina y alta en Seguridad Social. Con un indefinido en el mismo sector y sin periodo de prueba pendiente, muchas entidades reactivan el expediente.

6. Cambiar el titular principal. Si sois dos y quien pierde el empleo es el titular con menor peso en los ingresos, a veces basta con recalcular. La operación se sostiene con un solo sueldo si el ratio cuota/ingresos se mantiene por debajo del 35%.

Y si ya he pagado las arras, ¿pierdo el dinero?

Esta es, de largo, la pregunta que más angustia genera. Y la respuesta depende de una sola línea de tu contrato.

Si el contrato de arras incluye una condición suspensiva de financiación también llamada cláusula de no obtención de préstamo, y no consigues la hipoteca por una causa ajena a tu voluntad y acreditada por escrito, recuperas la señal. Sin esa cláusula, en unas arras penitenciales estándar (art. 1454 del Código Civil) el desistimiento del comprador supone perder lo entregado, que suele ser el 10% del precio. En una vivienda de 250.000 €, hablamos de 25.000 €.

Por eso insistimos siempre en lo mismo antes de que nadie firme nada: la cláusula de financiación se negocia en las arras, no después. Debe fijar plazo, número de denegaciones necesarias y forma de acreditarlas. Es el paraguas más barato que vas a contratar en toda la compra.

También conviene saber que hay gastos que no se recuperan aunque anules la operación: la tasación (entre 300 y 600 €, aunque el informe es tuyo y tiene validez de seis meses, así que puedes reutilizarlo en otra entidad) y, en su caso, la nota simple registral.

Qué pasa si pierdo el trabajo después de firmar

Cambia el escenario por completo: la hipoteca ya existe y tienes que pagarla. Nadie te la va a retirar, pero tampoco te la van a perdonar. Estas son las vías reales:

  • Carencia de capital. Durante 12 o 24 meses pagas solo intereses. La cuota baja de forma notable, aunque a la larga pagas más.
  • Novación con ampliación de plazo. Estirar el préstamo reduce la mensualidad.
  • Código de Buenas Prácticas. Si cumples los umbrales de vulnerabilidad, da acceso a reestructuraciones, quitas e incluso dación en pago.
  • Subrogación o cambio de entidad. Si tu situación laboral se recupera, puedes mejorar condiciones.

El error clásico es dejar de pagar sin avisar. Los bancos negocian mucho mejor con quien se adelanta al impago que con quien acumula tres recibos devueltos.

Un ejemplo con números

Imagina una compra de 200.000 € con una hipoteca de 180.000 € a 30 años. Con los tipos que estamos consiguiendo ahora mismo 2,20% en fijo y euríbor + 0,6% en variable, con el euríbor en el 2,798%, la cuota de la modalidad variable quedaría en:

787,13 €

Para que un banco vea esa cuota como asumible, necesitaría ingresos netos en el entorno de los 2.400–2.600 € mensuales entre los titulares. Si uno de los dos sueldos desaparece y el otro no llega a ese umbral, el expediente se cae. Así de mecánico. Conocer estas cifras antes de firmar unas arras evita disgustos: es exactamente el cálculo que hacemos en el estudio previo de cada cliente.

Perfiles a los que esto les afecta menos

No todos los compradores están igual de expuestos. Quienes acceden a una hipoteca para funcionarios parten con una ventaja evidente: la estabilidad de la plaza hace que la banca asuma un riesgo mínimo de pérdida de ingresos, y por eso ofrece condiciones que no da a otros perfiles. En el extremo opuesto están los contratos temporales, los autónomos recientes y quienes buscan una hipoteca para segunda vivienda, donde el análisis de riesgo es más exigente.

Los perfiles jóvenes tienen un tratamiento intermedio: la banca valora la proyección profesional, aunque la antigüedad sea corta. Si estás en ese caso, te interesa revisar cómo funciona la hipoteca joven y qué avales públicos podrían aplicarse.

Cómo te ayudamos desde Hipotecas 100

Cuando un cliente nos llama porque se ha quedado sin trabajo con la firma a la vuelta de la esquina, lo primero que hacemos es un diagnóstico honesto: si la operación tiene salida, la peleamos; si no la tiene, se lo decimos ese mismo día para que active el plan B con el vendedor.

Nuestro modelo es sencillo: solo cobramos si conseguimos la hipoteca. No hay cuotas de estudio ni gastos de apertura de expediente por nuestra parte. Como intermediarios de crédito inmobiliario registrados en el Banco de España (nº D956), estamos sujetos a las obligaciones de transparencia y diligencia que marca la Ley 5/2019, lo que significa que estamos obligados a defender tu interés, no el del banco.

Si tu operación se ha complicado, pide un estudio sin compromiso en hipotecas 100 y te diremos, con datos, qué entidades pueden asumir hoy tu perfil. Puedes empezar por nuestro comparador de hipotecas y ver qué condiciones estarían a tu alcance.

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