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Solicitar una hipoteca para una reforma. Esto es lo que necesitas

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Sí, se puede pedir una hipoteca para reformar una vivienda. Existen tres vías principales: solicitar una nueva hipoteca si la vivienda está libre de cargas, ampliar la hipoteca existente, o incluir el coste de la reforma dentro de la propia hipoteca de compra (hipoteca más reforma). Los bancos suelen financiar hasta el 80% del valor de tasación del inmueble reformado, con plazos de hasta 30 años y tipos de interés más bajos que un préstamo personal.

En Hipotecas 100, llevamos desde 2018 estudiando y tramitando operaciones de este tipo. Hemos visto de primera mano cuándo conviene incluir la reforma en la hipoteca, cuándo es mejor ampliarla y cuándo, directamente, la mejor opción es un préstamo personal. En esta guía te lo explicamos todo.

¿Se puede pedir una hipoteca para reformar una vivienda?

Sí, y es más habitual de lo que parece. La respuesta corta es que cualquier persona que tenga una vivienda como garantía puede acceder a financiación hipotecaria para costear una reforma, ya sea porque la casa está libre de cargas o porque todavía está pagando la hipoteca original.

Lo que cambia según cada situación es la modalidad concreta que mejor encaja. No es lo mismo querer reformar una vivienda que ya tienes completamente pagada, que querer comprar un piso para reformar y necesitar financiar ambas cosas a la vez. Cada escenario tiene su propia solución, y elegir bien puede suponer una diferencia de miles de euros en el coste total de la operación.

En nuestra experiencia, el error más frecuente es acudir directamente al banco sin haber analizado todas las opciones disponibles. Un bróker hipotecario puede hacer esa comparativa por ti y conseguir condiciones que, muchas veces, el cliente no obtendría negociando directamente.

Hipoteca más reforma: compra y obra en un solo préstamo

Esta es, sin duda, la modalidad más demandada y también la menos conocida. La hipoteca más reforma (también llamada hipoteca compra más reforma) consiste en incluir el coste de las obras directamente dentro del préstamo hipotecario de compra, de modo que solo tienes una única deuda, una única cuota y un único contrato.

¿Cómo funciona en la práctica? El banco tasa la vivienda teniendo en cuenta el valor que tendrá después de la reforma, no antes. Si un piso vale 120.000 € en su estado actual pero se estima que tras la reforma valdrá 180.000 €, el banco puede calcular la financiación sobre ese valor futuro. Esto abre la puerta a obtener un importe mayor y cubrir tanto la compra como las obras.

Para que el banco acepte esta modalidad, habitualmente se exige:

  • Un presupuesto detallado de las obras firmado por un profesional (arquitecto o empresa constructora).
  • Un proyecto técnico si las obras afectan a elementos estructurales o requieren licencia de obras mayor.
  • Una tasación hipotética que recoja el valor del inmueble una vez finalizadas las reformas.

El desembolso del dinero destinado a la reforma suele hacerse de forma escalonada: el banco va liberando tramos a medida que avanza la obra y se justifica la ejecución de los trabajos. Esta fórmula protege tanto al banco como al comprador.

Tipos de hipoteca para reforma

Más allá de la hipoteca compra más reforma, existen otras fórmulas según la situación de partida de cada persona.

Nueva hipoteca sobre una vivienda libre de cargas

Si tu vivienda está completamente pagada, puedes solicitar una hipoteca nueva usando la propiedad como garantía y destinar el dinero a financiar la reforma. Al no tener cargas previas, el banco tiene mayor margen para conceder buenas condiciones. Es una de las modalidades con mejores tipos de interés disponibles, precisamente porque el riesgo para la entidad es menor.

Ampliación de la hipoteca existente

Cuando todavía estás pagando la hipoteca original, puedes solicitar al banco una ampliación del capital para incluir el coste de la reforma. Esto implica renegociar las condiciones del préstamo, lo que puede traducirse en un aumento del plazo de amortización y, en algunos casos, en una revisión del tipo de interés. La ventaja principal es la sencillez: consolidas toda la deuda en un único préstamo con una sola cuota mensual.

Segunda hipoteca o hipoteca de segundo rango

Menos habitual, pero posible. Consiste en constituir una segunda hipoteca sobre el mismo inmueble, de forma que coexisten dos préstamos garantizados con la misma propiedad. Las condiciones suelen ser peores que las de la primera hipoteca, pero puede ser útil cuando el banco original no acepta ampliar el préstamo.

Subrogación con novación para incluir la reforma

En algunos casos, cambiar la hipoteca de banco (subrogación) y negociar simultáneamente una ampliación para cubrir la reforma puede ser la opción más ventajosa. Desde nuestro equipo de asesores analizamos siempre esta posibilidad cuando el cliente tiene una hipoteca antigua con condiciones poco competitivas.

¿Cuánto financia el banco para una reforma?

Esta pregunta tiene una respuesta directa: la mayoría de bancos financia hasta el 80% del valor de tasación del inmueble, incluyendo la reforma. Algunos perfiles especialmente solventes pueden acceder al 90% o 100%, aunque no es lo estándar.

El importe concreto depende de varios factores combinados:

  • Valor de tasación: cuanto más vale la vivienda reformada, más margen hay para financiar.
  • Perfil financiero del solicitante: ingresos, estabilidad laboral, ratio de endeudamiento y historial crediticio.
  • Envergadura de la reforma: los bancos suelen pedir mayor justificación cuanto mayor es el importe destinado a obras.
  • Tipo de vivienda: primera residencia o segunda vivienda (para esta última, el porcentaje máximo suele ser el 70%).

A modo orientativo, si una vivienda tiene un valor de tasación post-reforma de 200.000 €, el banco podría financiar hasta 160.000 € (el 80%). Si el precio de compra fue 130.000 € y la reforma cuesta 40.000 €, eso supone cubrir el 100% de la operación con margen. Claro que conseguir que el banco valore bien la vivienda post-reforma es donde el trabajo de un buen asesor marca la diferencia.

Para clientes con un perfil específico, como funcionarios o trabajadores con contrato indefinido, las posibilidades de financiación son aún mayores. Puedes consultar las condiciones en nuestra página de hipoteca para funcionarios.

Requisitos para conseguir una hipoteca con reforma

Los requisitos básicos son similares a los de cualquier hipoteca, pero con algunas particularidades propias de la operación de reforma.

  1. Documentación personal y financiera: El banco pedirá DNI vigente, las últimas tres nóminas o declaración de IRPF, la última declaración de la renta y, en caso de autónomos, las declaraciones trimestrales de IVA e IRPF de los últimos dos ejercicios. El objetivo es acreditar capacidad de pago suficiente para asumir la cuota hipotecaria resultante.
  2. Historial crediticio limpio: Aparecer en registros de morosos como ASNEF o RAI es prácticamente excluyente para la mayoría de entidades. Del mismo modo, tener otras deudas significativas puede reducir el importe máximo que el banco esté dispuesto a conceder, ya que la cuota total no debería superar el 35-40% de los ingresos netos mensuales.
  3. Documentación específica de la reforma: Aquí es donde muchos clientes se pillan los dedos. El banco necesitará, como mínimo, un presupuesto detallado de las obras firmado por la empresa o el profesional que las va a ejecutar. Si la reforma requiere licencia de obra mayor por ejemplo, derribo de tabiques, modificación de instalaciones o actuaciones en fachada, también será necesario aportar el proyecto del arquitecto y la licencia municipal correspondiente.
  4. Tasación de la vivienda: Siempre obligatoria. En el caso de la hipoteca con reforma, la tasación puede hacerse sobre el valor actual del inmueble o sobre su valor futuro una vez finalizadas las obras, dependiendo de la modalidad elegida. Gestionar bien este punto puede marcar una diferencia notable en el importe final concedido.

Hipoteca para reforma vs. préstamo personal: ¿cuándo conviene cada opción?

No siempre la hipoteca es la mejor solución. Depende del importe de la reforma y de tu situación particular.

CaracterísticasHipoteca para reformaPréstamo personal
Tipo de interésMás bajo (desde ~3%)Más alto (desde ~6-8%)
Plazo máximoHasta 30 añosHasta 8-10 años
Importe máximoAlto (80% del valor tasado)Limitado (hasta ~60.000 €)
TramitaciónMás compleja (notaría, registro)Más rápida y sencilla
Garantía exigidaEl propio inmuebleSolvencia personal
Costes de formalizaciónNotaría, tasación, registroMínimos o nulos

Como regla general, si la reforma cuesta menos de 20.000-25.000 € y tienes capacidad de devolución en pocos años, un préstamo personal puede ser más ágil y con menos trámites, a pesar del mayor tipo de interés. Por encima de esa cifra y especialmente si hablamos de reformas integrales que superan los 40.000 € la hipoteca de reforma gana por amplio margen en coste total.

¿Quieres financiar tu reforma con las mejores condiciones?

En Hipotecas 100 analizamos tu caso de forma gratuita y negociamos con los bancos para conseguirte la hipoteca de reforma que necesitas, ya sea para una renovación puntual o para una rehabilitación integral. Somos Intermediarios de Crédito Inmobiliario certificados por el Banco de España con el nº D956, y solo cobramos si conseguimos tu hipoteca.

También puedes consultar otras opciones según tu situación: hipoteca sin entrada, hipoteca al 90% o nuestro servicio de comparador de hipotecas.

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