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El día de la firma de la hipoteca ante notario: qué firmas y qué te llevas

imagen de un notario con clientes el día de la firma de la hipoteca

Llegar a la notaría con la carpeta bajo el brazo es el momento en el que meses de gestiones se convierten, por fin, en las llaves de tu casa. Sin embargo, muchos compradores se plantan ante el notario sin tener del todo claro qué pasa el día de la firma de la hipoteca, qué documentos rubrican y con qué papeles regresan a casa. Vamos a despejar todas esas dudas paso a paso, con el detalle que hemos ido afinando tras acompañar a miles de familias hasta la mesa del notario.

Antes de entrar en materia, conviene recordar que este trámite está tan reglado precisamente para protegerte. La ley reguladora de los contratos de crédito inmobiliario (Ley 5/2019) obliga a que cada operación pase un doble filtro notarial, y en hipotecas 100 preparamos a nuestros clientes para que ese día sea puro trámite y no una sorpresa.

Qué pasa el día de la firma de la hipoteca ante notario

El día grande, en realidad, son dos actos que se encadenan: la firma de la compraventa y la firma del préstamo hipotecario. Ambos se celebran ante notario, normalmente uno detrás de otro y en la misma sesión, aunque en documentos separados.

En primer lugar se firma la escritura de compraventa, por la que el vendedor te transmite la propiedad del inmueble y tú entregas el precio acordado. Justo después se firma la escritura del préstamo hipotecario, mediante la cual el banco te presta el dinero y, como garantía, se constituye la hipoteca sobre la vivienda que acabas de comprar. Esa secuencia tiene toda la lógica: no puedes hipotecar una casa que aún no es tuya.

A la firma acuden varias personas: tú (y el resto de compradores o avalistas, si los hay), el vendedor, un apoderado del banco y el propio notario. En muchas ocasiones también asiste tu asesor. De hecho, contar con un asesor hipotecario que revise la escritura antes de estampar tu firma evita disgustos, porque una vez firmado el margen de maniobra se estrecha muchísimo.

La visita previa al notario: el acta de transparencia

Aquí está el paso que más gente desconoce. Desde la entrada en vigor de la Ley 5/2019, no puedes firmar la hipoteca el mismo día que recibes la oferta. El banco está obligado a remitir al notario toda la documentación del préstamo con un mínimo de diez días naturales de antelación a la firma.

Durante ese plazo debes acudir a la notaría a una primera cita gratuita, sin el banco delante, en la que el notario verifica que entiendes lo que vas a firmar. En esa reunión se levanta el acta de transparencia material: repasáis el tipo de interés, la TAE, las comisiones, el sistema de amortización, las consecuencias de un impago y respondes a un pequeño test. 📋 Solo cuando el notario da el visto bueno a esa acta puedes pasar a la firma definitiva.

Este trámite previo es gratuito por ley y, además, puedes elegir tú la notaría. Merece la pena aprovecharlo: es el momento ideal para preguntar sin prisas todo lo que no te haya quedado claro.

Qué documentos firmas ese día

Una vez superada el acta de transparencia, en la firma definitiva rubricas una serie de documentos. Estos son los principales:

La escritura de compraventa. Recoge quién vende, quién compra, la descripción registral del inmueble, el precio y la forma de pago. Es el título que acredita que la vivienda pasa a ser tuya.

La escritura de préstamo con garantía hipotecaria. Es el contrato con el banco. Detalla el capital prestado, el plazo, el tipo de interés (hoy conseguimos condiciones desde un 2,20% a tipo fijo y un diferencial competitivo en variable, con el 2,798% como referencia), las comisiones, los productos vinculados y la cláusula de vencimiento anticipado.

La FEIN, la FiAE y el resto de fichas informativas. Aunque las recibiste antes, en la escritura se deja constancia de que se te entregaron la Ficha Europea de Información Normalizada y la Ficha de Advertencias Estandarizadas.

Los cheques bancarios. El día de la firma es cuando se entregan los medios de pago: normalmente un cheque bancario al vendedor por el importe de la compraventa y, si procede, otro para cancelar la hipoteca que el vendedor pudiera tener sobre la casa.

Conviene leer cada cifra con calma. Si algo no coincide con lo pactado, ya sea una comisión que no habías negociado o un producto vinculado que creías fuera, es el momento de decirlo. Después de firmar, corregirlo es mucho más costoso.

Los gastos que se liquidan en la firma

En la propia firma o en los días inmediatos se ajustan varios gastos. Desde 2019 el reparto es claro: el banco asume la mayor parte de los costes de la hipoteca (gestoría, notaría del préstamo, registro e Impuesto de Actos Jurídicos Documentados), mientras que al comprador le corresponde principalmente la tasación y, en la compraventa, el impuesto que grava la operación (IVA en obra nueva o ITP en segunda mano).

Tener estas cuentas cerradas de antemano es parte de nuestro trabajo. Cuando estudiamos una operación calculamos hasta el último euro para que nadie llegue a la notaría con un descuadre. Si quieres hacerte una idea de la cuota resultante, esta es una estimación para un préstamo variable tipo: 655,94 € al mes.

Qué te llevas a casa después de firmar

Terminada la firma no sales con la escritura original bajo el brazo, que se queda en el protocolo del notario, pero sí regresas con documentación importante que conviene guardar:

Te llevas una copia simple de ambas escrituras (compraventa e hipoteca), que el notario suele entregar en el acto o enviar por correo electrónico en las horas siguientes. Este documento no tiene el mismo valor que la copia autorizada, pero acredita perfectamente que eres el nuevo propietario y te sirve para casi todas las gestiones cotidianas: dar de alta los suministros, empadronarte o solicitar ayudas.

Con el tiempo recibirás la copia autorizada con carácter ejecutivo, que la gestoría recoge una vez inscrita la hipoteca en el Registro de la Propiedad. Y, por supuesto, te llevas las llaves de tu vivienda 🔑, que el vendedor te entrega en ese mismo momento salvo que hayáis pactado otra cosa.

También sales con la tranquilidad de saber cuál será tu primera cuota y en qué fecha se cargará. Ese detalle, tan sencillo, es de lo que más agradecen quienes tramitan su primera compra con nosotros.

Después de la notaría: inscripción y liquidación

La firma no cierra del todo el proceso. En los días siguientes, la gestoría se encarga de liquidar los impuestos y de inscribir tanto la compraventa como la hipoteca en el Registro de la Propiedad. Esa inscripción es la que da plena seguridad jurídica a tu derecho y a la garantía del banco.

Cuando el Registro devuelve las escrituras inscritas, la gestoría te hace llegar la documentación definitiva. A partir de ahí, la hipoteca sigue su curso con las cuotas mensuales pactadas. Si en el futuro quieres mejorar tus condiciones, siempre podrás valorar una subrogación o una nueva negociación; para eso conviene tener a mano un buen bróker hipotecario que compare el mercado por ti.

Consejos para que el día de la firma salga redondo

A lo largo de estos 8 años hemos visto de todo en las notarías, y hay unos cuantos hábitos que marcan la diferencia entre una firma tranquila y una tarde de nervios.

Revisa el borrador de la escritura con antelación, no en la misma mesa del notario. Acude con el DNI en vigor y, si compras en pareja, aseguraos de que ambos podéis asistir o de que hay un poder notarial en regla. Comprueba que los cheques están correctamente emitidos antes de salir del banco. Y, sobre todo, no firmes con dudas: para eso existe la cita previa gratuita.

Un último apunte que nos gusta recalcar: la elección del banco no es la única palanca. Un buen planteamiento inicial (el importe de financiación, el plazo, la vinculación) pesa tanto o más que el diferencial. Si partes de una vivienda sin muchos ahorros, opciones como una hipoteca sin entrada o una hipoteca del 90% pueden cambiar por completo la ecuación, y conviene tenerlas encima de la mesa mucho antes de pisar la notaría.

Por qué firmar acompañado de un experto

Podríamos resumir todo lo anterior en una idea: el día de la firma se gana mucho antes de la firma. Cuando la operación llega bien preparada, con números cuadrados, escritura revisada y gastos claros, el trámite ante notario dura poco más de media hora y se vive con calma.

Como intermediarios de crédito inmobiliario certificados por el Banco de España con el número D956, nuestra labor consiste precisamente en que ese día no haya sorpresas. Hemos realizado ya 7.680 estudios y tramitado 3.072 expedientes con las entidades, y esa experiencia nos permite anticipar cada detalle de la escritura antes de que la firmes. Ya sea tu primera vivienda, una hipoteca para segunda vivienda o una operación pensada para jóvenes, el objetivo es el mismo: que llegues a la notaría con todo bajo control y salgas con las llaves y la tranquilidad de haber firmado la mejor hipoteca posible.

Si estás a punto de dar este paso, comparar bien tus opciones desde el principio es la mejor inversión. Nuestro equipo de comparador de hipotecas puede estudiar tu caso y acompañarte hasta que el notario diga aquello de «pueden firmar».

¿Cuánto tiempo dura la firma de la hipoteca ante notario?

La firma definitiva suele durar entre 30 y 60 minutos, ya que la mayor parte del trabajo se ha resuelto antes. Ten en cuenta que unos días antes debes acudir a una cita previa gratuita con el notario para levantar el acta de transparencia, un paso obligatorio que se realiza en una visita distinta.

¿Qué documentos me llevo a casa el día de la firma?

Sales de la notaría con una copia simple de la escritura de compraventa y de la de hipoteca, además de las llaves de la vivienda. La copia autorizada con carácter ejecutivo la recibes más tarde, cuando la gestoría inscribe la hipoteca en el Registro de la Propiedad.

¿Puedo firmar la hipoteca el mismo día que me dan la oferta?

No. La Ley 5/2019 obliga al banco a enviar la documentación al notario con un mínimo de diez días naturales de antelación. Durante ese plazo debes acudir a la cita previa y firmar el acta de transparencia. Solo después es posible formalizar el préstamo.

¿Qué gastos pago yo y cuáles paga el banco en la firma?

Desde 2019, el banco asume la notaría del préstamo, el registro, la gestoría y el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados. Al comprador le corresponden principalmente la tasación y el impuesto de la compraventa (IVA o ITP según sea obra nueva o segunda mano).

¿Puedo elegir el notario para firmar la hipoteca?

Sí. Por ley, la elección del notario corresponde al comprador, no al banco. Es un derecho que conviene ejercer, ya que la cita previa de transparencia es gratuita y te permite resolver todas tus dudas antes de la firma definitiva.

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